Mónica Gómez-Cuétara

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Dos generaciones. Dos mundos

La globalización ha supuesto un antes y un después en la vida de todas las generaciones, sobre todo en lo relacionado con la comunicación. Si lo pensamos detenidamente, es la primera vez que en la historia de la humanidad conviven tantas generaciones y esto ha sido principalmente gracias a que vivimos más años y que las condiciones de vida han mejorado enormemente. Aprovechar este fenómeno es clave para las marcas y para nosotros mismos ya que la manera en la que nos relacionamos con las demás generaciones es importantísima. 

Hace poco comentaba con una amiga las diferencias que existían especialmente entre la Generación Z (los nacidos entre el 97 y 2012) y la de los Baby Boomers (a la que pertenecen aquellos que nacieron entre el 46 y el 64).  Por ejemplo, la Generación Z es la primera generación a la que se le dirigieron campañas publicitarias durante su niñez. Hasta el momento, el marketing se había centrado únicamente en las generaciones adultas como principales adquisidores. Este cambio fue crucial para todas aquellas marcas que tenían como público objetivo a los niños. 

Otra cosa muy llamativa es el hecho de la atención plena que cada generación es capaz de mantener. A lo largo de los años y con la llegada de las nuevas tecnologías y avances, cada vez es más sencillo llevar a cabo el “multitasking”, de esto sabe mucho la Generación Z ya que se ha coronado como la líder en realizar el mayor número de tareas a la vez. Esto, evidentemente tiene su parte mala y es que la atención plena de esta generación es de únicamente 8 segundos en contraposición con los Baby Boomers que tienen alrededor de20 segundos. Esto es clave para las marcas, ya que tienen 8 segundos para captar su atención o sino serán “omitidos”. 

En cuanto al uso de la tecnología, el hecho de que hayamos implantado en nuestras rutinas diarias tantos aparatos electrónicos diferentes hace que ambas generaciones utilicen al fin y al cabo los mismos. La diferencia está en cómo los utilizan, los estudios han encontrado que mientras que los Baby Boomers utilizan por ejemplo el teléfono móvil para realizar una acción ( ya sea llamar o enviar un mensaje), la Generación Z lo utiliza de manera recreativa y sin un objetivo previo.  Respecto a las horas de uso que hacen de estos aparatos, no varía mucho ya que la vida laboral para ambas generaciones es casi al 100% de las veces delante de una pantalla. 

Otra diferencia muy clara llega en el momento de ir a comprar algo, la Generación Z destina 10 minutos en encontrar el producto que desean y darle a “comprar” mientras que los Baby Boomers prefieren acudir a una tienda física para llevar a cabo la acción de comprar. Aún así, ambas hacen uso de las compras online pero, gana por una gran diferencia la Generación Z. 

Con solo estas diferencias percibimos la diferencia abismal que existe entre dos generaciones que coexisten en el mismo espacio-tiempo. Nos lleva a pensar por ejemplo ¿Qué diferencias existirán en lo referente a la restauración? ¿Y respecto a la imagen, qué importancia le da cada uno?  Dos generaciones. Dos mundos